jueves, 26 de febrero de 2015

Tardé en darme cuenta...

 
Tardé en darme cuenta de que lo que había alcanzado hasta este momento era lo único que había estado deseando toda la vida. Y me di cuenta al salir de casa. Frente a mí, el Padre Teide, alzándose entre nubes vespertinas, el sol acicalaba la terraza, en la mesa un café solo y una margarita blanca, en el estéreo sonaba “Leave the light on”, no era nuestra canción pero podría haberlo sido. Me asomé buscándote, ni rastro, me senté inquieta, no era un día especial, ni teníamos nada que celebrar, hacia tiempo que olvidamos los cumpleaños y tan solo disfrutábamos del día.
Me tomé el café al tiempo que concluía la canción. En esto rompió el silencio una de los “Guns and roses”, sonreí, así es como se empezaban las mañanas, a ritmo de rock. Me cansé de esperar y me acerqué a la barandilla del mirador, abajo estaba la moto, y dos cascos sobre el asiento. “¿Te vienes?”, me di la vuelta, estabas en la puerta mirándome con deseo.
Aquel día recorrimos la isla a bordo de dos ruedas, salimos al amanecer y regresamos al atardecer. Y es que no necesito nada mas que compartir aquello que me hace feliz contigo, poco importan los horarios, si es ayer, hoy o mañana, lo importante, lo realmente importante es levantarse cada mañana y decidir que ese día será único y especial.

viernes, 13 de febrero de 2015

Te imagino...




Una habitación de hotel. Afuera llueve. La luz de la mesilla alumbra la estancia. Unas gafas sobre un libro. Un café humeante. La puerta del baño entreabierta y el grifo vertiendo en la bañera.

Aterrizo descalza, voy dejando caer mis prendas a lo largo del pasillo. El viento azota los cristales. Te observo acercarte hacia la cama. Establezco un diálogo tácito contigo mientras dibujas emoticonos, los besas y lames mis costuras hasta alcanzar mi tatuaje. Un látigo de lepidópteros invade mi estómago.

Soy más que tuya. Si soy lo que soy es porque alguna vez fui tuya.

domingo, 8 de febrero de 2015

lunes, 26 de enero de 2015

Ritmo vital de aceleración...


Ritmo vital de aceleración 0 a 100 en tres segundos busca compañero de vida que mantenga la velocidad de crucero en alta mar, que sepa disfrutar del lecho sin pisar el acelerador, que aguante hasta el amanecer sin perder el rumbo. Busco a alguien cuyo compás se arregle con el mío, cuya candencia suene melodía, incluso en punto muerto. 

Abstenerse equilibrados y acomodados, busco noveleros llenos de imaginación.


miércoles, 14 de enero de 2015

jueves, 1 de enero de 2015

Etiquétame...



Etiquétame en tus mejores instantes, en las fotos olvidadas de esa caja de cartón, recuérdame como si nunca me hubiera ido, o mejor, como si siempre hubiera pertenecido a tu vida. No olvides que si estamos en la misma estrofa es porque formamos parte de la misma canción. El estribillo va por libre.

lunes, 29 de diciembre de 2014

2014 EN IMÁGENES



  1. Enero, tengo coche nuevo y me gusta el rojo.
  2. Febrero, adoro las habitaciones de hotel en las que encuentro siempre inspiración, brindo por los “musos”.
  3. Vacaciones, lo importante es disfrutar del lugar, de los buenos momentos, la buena compañía y las mejores vistas.
  4. Celebré mi cumpleaños en Las Médulas, necesitaba el silencio.
  5. Mayo, café para dos, qué hermoso es el amor mientras dura.
  6. En junio estuve de concierto del 20 Aniversario de MClan en el Price, en Madrid.
  7. La amistad es incondicional.
  8. En agosto volví a publicar 19, Clark Street. Nueva editorial y además he terminado el segundo caso de la detective Margot Taylor.
  9. No hay nada que una buena cerveza no pueda cicatrizar, el desamor es lo que tiene.
  10. De nuevo llega octubre y la felicidad tiene nombre de isla, la mía por lo menos, y es Tenerife.
  11. Noviembre aterriza con mi segunda novela “Fatto a mano” y se presenta en sociedad.
  12. Cierro el año en paz conmigo misma.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Socialmente cálido...



Socialmente cálido, así eres tú en la sobremesa, abrazas, sonríes, mantienes una conversación sobresaliente, la aderezas de azúcar, me conquistas a escasos metros, acaricias mi rostro, perfilas mi aliento y me sobreentiendes.

Sin embargo a veces entibias la atardecida con un vacío emocional extremadamente resistente, me embargas con un gélido abrazo sin costuras, roto e inconsistente, en ocasiones no me permites que acceda a tu espacio.

Dimito. Soy cariñosa, afectiva, en ocasiones ardiente, tropiezo contigo para sentirte, no valgo para el invierno, soy más de temperaturas moderadas.

sábado, 20 de diciembre de 2014

2014 con los cinco sentidos...

Como cada año por estas fechas echo la vista atrás y organizo las secuencias de los meses pretéritos. Cierro los ojos y envuelvo mis manos alrededor de una taza de café caliente. Escucho y escribo…
Es curioso cómo cambia todo, o cómo cambiamos nosotros. 2014 ha sido un año intenso en todos los sentidos, en todos. He gozado de una calma inmensa, he amado hasta el infinito, he llorado como hacía mucho no lo había hecho y he reído, mucho, porque así debe ser la vida, o por lo menos siento que es mi vida, una montaña rusa de emociones.

Si tuviera que darle un olor sería el del mar, ese Atlántico que me tiene conquistada y con el que me fundo cada vez que visito la isla de Tenerife.

El sonido, el profundo silencio a 2220 metros viendo atardecer en el Teide con mi primer mar de nubes de fondo.

El tacto, los besos y los abrazos de mi sobrino, incondicionales, directos y verdaderos.

2014 tiene dos sabores: los mojitos de Wolmer cuando salgo de “café torero” y el escaldón, un plato canario que probé este año por primera vez y que por supuesto me ha encantado.

Y para concluir, la imagen de este año fue esa noche en el karaoke durante mis vacaciones, imposible de olvidar.



(Curiosamente de los cinco sentidos cuatro están vinculados a la isla… sobran las explicaciones)