jueves, 2 de abril de 2015

Comenzaste la mañana con un suave toque de dígitos...

Comenzaste la mañana con un suave toque de dígitos alrededor de mi ombligo. Miraste el despertador, aún no había sonado. Te acercaste a mi boca disimulando, percibí que llevabas varios minutos observándome desperezarme. Me giré hacia donde estabas y sonreí al tiempo que sonaba el tintineo del reloj. Lo cortaste de un toque y regresaste a mi ombligo, y a mi perenquén, y a la húmeda e inquieta sensualidad que anida en mi cuerpo cuando tú me besas. Y te ofrecí mis manos y mis labios y ese amanecer. Y el amanecer se hizo carne.



miércoles, 25 de marzo de 2015

La soledad elegida...

La soledad elegida pertenece al campo de los independientes, de los guerreros solitarios que comparten momentos, no sabe a nada ni pretende nada, tan solo existe. Ni rechaza ni provoca, se deleita.

Adoro sentirla, gozar de mi momento, del elegido, así como me apasiona compartirla con las personas a las que quiero.

Estoy en esa etapa de mi vida que no busco nada, no pretendo enamorarme ni que te enamores de mí, si has llegado a mi vida es porque tenemos algo pendiente, y quizás sean unas cervezas.

Y relájate, lo mejor está por llegar.


viernes, 20 de marzo de 2015

Últimamente me emociono con todo....


Últimamente me emociono con todo y por todo, y por qué no, al pensar en ti.

Se humedecen mis ojos, caen silenciosas las lágrimas desde el ventanal de mi alma, sonrío, te deseo, y mientras llega la noche abro una botella de vino blanco, lo sé, antes de desnudarme quieres brindar, por eso de que los choques cristalinos provocan a ciertas horas apetitos. Y me encanta la elegancia con la que me miras por encima de las gafas, no respondo a tu pregunta, me incorporo y voy dejando caer mis vestidos a lo largo del pasillo. Entramos en ese instante íntimo reservado para la locura, para ti y para mí, un lecho cálido y la eclosión de lo que está a punto de estallar.

La primavera acaba de posarse sobre el pomo de la puerta del dormitorio. Son las 23:45 de un 20 de marzo, como siempre llega a destiempo.


jueves, 26 de febrero de 2015

Tardé en darme cuenta...

 
Tardé en darme cuenta de que lo que había alcanzado hasta este momento era lo único que había estado deseando toda la vida. Y me di cuenta al salir de casa. Frente a mí, el Padre Teide, alzándose entre nubes vespertinas, el sol acicalaba la terraza, en la mesa un café solo y una margarita blanca, en el estéreo sonaba “Leave the light on”, no era nuestra canción pero podría haberlo sido. Me asomé buscándote, ni rastro, me senté inquieta, no era un día especial, ni teníamos nada que celebrar, hacia tiempo que olvidamos los cumpleaños y tan solo disfrutábamos del día.
Me tomé el café al tiempo que concluía la canción. En esto rompió el silencio una de los “Guns and roses”, sonreí, así es como se empezaban las mañanas, a ritmo de rock. Me cansé de esperar y me acerqué a la barandilla del mirador, abajo estaba la moto, y dos cascos sobre el asiento. “¿Te vienes?”, me di la vuelta, estabas en la puerta mirándome con deseo.
Aquel día recorrimos la isla a bordo de dos ruedas, salimos al amanecer y regresamos al atardecer. Y es que no necesito nada mas que compartir aquello que me hace feliz contigo, poco importan los horarios, si es ayer, hoy o mañana, lo importante, lo realmente importante es levantarse cada mañana y decidir que ese día será único y especial.

viernes, 13 de febrero de 2015

Te imagino...




Una habitación de hotel. Afuera llueve. La luz de la mesilla alumbra la estancia. Unas gafas sobre un libro. Un café humeante. La puerta del baño entreabierta y el grifo vertiendo en la bañera.

Aterrizo descalza, voy dejando caer mis prendas a lo largo del pasillo. El viento azota los cristales. Te observo acercarte hacia la cama. Establezco un diálogo tácito contigo mientras dibujas emoticonos, los besas y lames mis costuras hasta alcanzar mi tatuaje. Un látigo de lepidópteros invade mi estómago.

Soy más que tuya. Si soy lo que soy es porque alguna vez fui tuya.

domingo, 8 de febrero de 2015

lunes, 26 de enero de 2015

Ritmo vital de aceleración...


Ritmo vital de aceleración 0 a 100 en tres segundos busca compañero de vida que mantenga la velocidad de crucero en alta mar, que sepa disfrutar del lecho sin pisar el acelerador, que aguante hasta el amanecer sin perder el rumbo. Busco a alguien cuyo compás se arregle con el mío, cuya candencia suene melodía, incluso en punto muerto. 

Abstenerse equilibrados y acomodados, busco noveleros llenos de imaginación.


miércoles, 14 de enero de 2015

jueves, 1 de enero de 2015

Etiquétame...



Etiquétame en tus mejores instantes, en las fotos olvidadas de esa caja de cartón, recuérdame como si nunca me hubiera ido, o mejor, como si siempre hubiera pertenecido a tu vida. No olvides que si estamos en la misma estrofa es porque formamos parte de la misma canción. El estribillo va por libre.