jueves, 25 de mayo de 2017

Te pretendo para la siesta...

“Te pretendo para la siesta”, así decía el mensaje que dejaste imantado en el frigorífico. Qué gracioso, si tú supieras lo que yo te pretendo insistirías las veinticuatro horas, y no, no busco esa asertividad, más bien conquistar tu cuerpo, sin pensar en la exactitud de la definición.
Me deseas firmemente y yo te anhelo sin reservas, me tanteas, me indagas, me perturbas con tu mirada, me alzas en brazos y me colocas sobre la mesa del salón, me incitas a recorrer una milla y a fondear el inmenso océano, me conoces, me apasionan los retos. Sonrío e instalo sin querer un resorte en tu estómago, te ajustas a mi cuerpo observando mis tatuajes, te beso con locura, no sé hacerlo de otra forma y si pudiera no creo que a estas horas del atardecer lograra hacerlo, en estos instantes en los que te siento en mí me dejo llevar, y así pasen las horas, solos tú y yo.


martes, 23 de mayo de 2017

Permíteme que te sorprenda hoy...

Permíteme que te sorprenda hoy, a estas horas, lo sé, no me esperabas tan temprano y menos con este deseo. Me sobra todo y sé que a ti te encanta verme sin nada. Camino hacia el dormitorio dejando caer cada prenda con esa sensualidad mía que te vuelve loco, será esta canción, será la atardecida, será que llevamos todo el día buscándonos tácitamente, pero siento tu mirada atravesándome la piel. Me vuelvo y te sonrío al tiempo que mi cuerpo se hace sombra al entrar en la habitación, serán las ganas, será la magia, será la luz, o su ausencia, será que seguimos sorprendiéndonos sin más y sin nada.


martes, 16 de mayo de 2017

Me haces mucho bien...

Me haces mucho bien, créetelo, así como la lluvia sanea el terreno, así como la música alivia los silencios rotos, así como el deseo perpetra un incidente apasionadamente.
A tu lado se arrinconan los espejismos y los delirios, se deslizan las entretelas por la piel hasta desvestirme por dentro, y por fuera. 
Me estimulas, me impulsas, me excitas, créetelo, no lo olvides.


martes, 9 de mayo de 2017

Siempre que...

Siempre que me pierdo en tu cuerpo amanezco tatuada.

Siempre que amanezco tatuada recuerdo tu boca.

Siempre que recuerdo tu boca anhelo tus labios.

Siempre que anhelo tus labios cierro los ojos.

Siempre que cierro los ojos siento un escalofrío.

Siempre que siento un escalofrío percibo tus manos.

Siempre que percibo tus manos busco tus ojos.

Siempre que busco tus ojos veo tu cuerpo.

Siempre que veo tu cuerpo me pierdo en él.



Y todo vuelve a empezar.





jueves, 4 de mayo de 2017

La tristeza se ha apoderado de mi alma...

La tristeza se ha apoderado de mi alma, no hay melodía que me alivie ni recuerdo que me bese los ojos. Hoy no siento más que melancolía. Agrupo mis intimidades, elaboro con ellas un relato y lo tiro a la basura, allí donde deberíamos arrojarnos de vez en cuando y así recordar qué efímera es la vida. 


jueves, 27 de abril de 2017

Noto que la tinta entra en mi piel...

Noto que la tinta entra en mi piel y se mezcla con mi resiliencia, mientras mi energía fluye por entre mis alientos vitales. Soy Aries, del límite concluyente, impulsiva, apasionada, sensible, nocturna y nictálope. He grabado en mi piel lo que me empuja a vivir, por si algún día, pierdo el rumbo de mi vida.

domingo, 16 de abril de 2017

martes, 11 de abril de 2017

"Está todo preparado"...

“Está todo preparado”, eso me soltaste nada más entrar en casa. Me quedé ojiplática y respondí tácitamente mientras preparaba café. Tú seguiste repitiendo la sentencia como si te hubieran dado cuerda. Elucubré miles de posibilidades a las que podrías estar haciendo referencia, el viaje a las Islas Fiyi, esa próxima escapada improvisada, la cena de aniversario de nuestros amigos, esta noche salvaje. Al rato enmudeciste. Me acerqué al salón esperando encontrarte dormitando pero no estabas. Te busqué por toda la casa sin hallarte. Al cabo de dos horas telefoneaste, “Está todo preparado”, dijiste y colgaste.

Y aquí estoy esperando a que regreses, dudando entre vestirme o desnudarme, entre abrir una botella de vino o empaquetarla como regalo, entre jugar al escondite contigo o que te escondas conmigo.