sábado, 22 de julio de 2017

Tan cerca y al mismo tiempo tan lejos...

Tan cerca y al mismo tiempo tan lejos, así me siento a ratos, te tomo la palabra y de paso una cerveza, volverás antes de que me haya dormido, y sonrío imaginando ese momento. Caminarás silencioso por el pasillo pretendiendo sorprenderme, evitarás cualquier sonido intencionadamente, me cubrirás los ojos y me besarás la nuca, un escalofrío recorrerá mi espalda, tomaré tus manos buscando en ellas detener el tiempo.
Y poco importa lo lejos que nos encontremos a veces, siempre habrá un instante en el que al pensarnos nos acariciaremos.
Y no sé si a esto se le denomina magia, amor o simplemente deseo, la única verdad es que nos sucede, a ratos, a días y con las luces apagadas.



viernes, 21 de julio de 2017

Estamos locos...

Estamos locos.
Navegamos sin brújula.
Amamos la libertad.
Percutimos cuando estamos separados.
Nos recordamos incluso hallándonos juntos.
Nos adaptamos, siempre he pensado que es la única forma de sobrevivir.


Y al atardecer perdemos el sur, que el norte está demasiado descarriado.


lunes, 17 de julio de 2017

Llevo todo el día pensando en ti...

Llevo todo el día pensando en ti. No valgo para juegos, llevo noches sin dormir y hay momentos en los que me falta el aliento. Te deseo.  
Y sé que tú aterrizarás en el lecho como otras noches, buscándome con la mirada. Y yo te responderé sin medir las palabras, ni las distancias, sobre todo aquellas, te comentaré que no he dejado de imaginarte en mí, que hace noches que me invades oníricamente, que tu ausencia me agita el alma e improvisa una coreografía, siempre contigo, siempre a tu lado. 





domingo, 16 de julio de 2017

Tatúame entera la piel a besos...

Tatúame entera la piel a besos, pero déjame que perciba cada uno de tus mordiscos. Interprétame en un sueño aquello que podría ser, recuérdame por qué seguimos juntos, modifica la estrategia con la que nos conquistamos, despista a la rutina e invítame a bailar.

viernes, 14 de julio de 2017

Por fin te encuentro...

Por fin te encuentro, llevo horas buscándote, y alguna vida.

Apenas me has mirado, percibo que el tiempo y la distancia nos ha borrado y ahora, todo sabe como la primera vez.
Me siento a esperar, viernes, he olvidado la hora, el mes y el día, a ti ni puedo ni lo pretendo. Cierro los ojos y sonrío, noto que se acaba el día y tú continúas perfilando mis curvas con tu mirada, una ligera brisa atesora ese instante, hace frío, me observas inquiriéndome aquello que nos unió y lo que a día de hoy nos enlaza.
Me he acostumbrado a quererte así, con las mariposas del reencuentro, la electricidad de las caricias y la magia de observarnos desde dentro.
Noto tus manos acariciándome la espalda al tiempo que me incorporo con la intención de atenuar las luces del salón, ahora que te he hallado celebro que a estas alturas de la historia estemos en el mismo lado de la vida.




lunes, 10 de julio de 2017

No sé cómo decirte...

No sé cómo decirte que te adoro, que me arrancas la piel con solo mirarme, que me desvanezco cuando me acaricias, que pierdo el control si me besas, cómo decirte que te imagino sobre y bajo mi cuerpo, que sonrío con solo recordarte.

Cómo decirte que si te pienso ardería el infierno.

Y ya es ardor.


sábado, 8 de julio de 2017

El presente dura lo que tú quieres que dure...

(Capítulo 3)
Si los faros fueran cuadrados estaría buscándote en cada esquina. Me desperté de la siesta sin haber dormido apenas quince minutos, y me estiré buscando chocolate. Y tú no estás, ni sé quién eres aún.

Me llamaron de la oficina, había un tipo subido a un edificio, se desconocía cuales eran las razones por las que había decidido escalar aquella mole de formas tan angulosas. Tomé el coche y me personé en el lugar. Un policía me comentó que temían que quisiera suicidarse, que debía subir a hablar con él. Miré hacia el cielo y vi una figura en la esquina de la estructura. Monté en el ascensor y llegué a la última planta. Salí al exterior sin hacer casi ruido, miré hacia donde estaba situado el hombre. Le hablé con calma. Me miró. Enmudecí, eras tú. Respiré profundamente, hace una semana sonreías sin pausa, hoy eras el esbozo de una mala noche. Te pregunté que hacías allí, me miraste de nuevo, “tú eres la de la playa, ¿verdad?”. Asentí y te entregué un boli, “apunta mi móvil por si me vuelves a necesitar”. Sonreíste mientras te incorporabas, varios operarios aparecieron de pronto y te cogieron por debajo de los hombros para conducirte a la ambulancia. Yo permanecí unos minutos más allí, mirando al infinito desde aquel álgido lugar.


martes, 4 de julio de 2017

El presente dura lo que tú quieres que dure...

(Capítulo 2)
Tarde varios días en volver a verte. Estuve preguntando a los surfistas por ti, nadie sabía quién eras ni de dónde habías llegado. Tan solo que venías de vez en cuando a nadar allí.
Las tardes se apercibían mejor sin esperar nada. Hace tiempo que dejé de atender historias en mi vida, vivo porque quiero y queriendo siento.
Me enamoré de tu sonrisa, estaba escrito en el camino, te vi al pasar por el reflejo de una tienda, mirabas el móvil sonriente. Deseé ser yo aquella que te hacia sentir así. Me detuve. Parecía que refrescaba, me puse la chaqueta y me senté en un banco frente al bar donde estabas. Me siento tan estúpida. Es verdad que podría haber entrado, haberme sentado cerca, haberte preguntado algo, haberte besado.
Fuiste tú el que al salir del local te sentaste a mi lado en el banco, seguías mirando el móvil y sonriendo. Olías a un perfume de esos intensos, me inquieté y al mismo tiempo, saqué una agenda del bolso y empecé a escribir palabras. Te giraste y me miraste, me pediste el boli con la mirada, te tatuaste un número en el dorso de la mano y me lo devolviste, sonriendo. Porque soy un tanto tímida si no te hubiera tatuado mis labios en tu boca. 



domingo, 2 de julio de 2017

Tan cerca y al mismo tiempo tan lejos...

Tan cerca y al mismo tiempo tan lejos, así me siento a ratos, te tomo la palabra y de paso una cerveza, volverás antes de que me haya dormido, y sonrío imaginando ese momento.
Caminarás silencioso por el pasillo pretendiendo sorprenderme, evitarás cualquier sonido intencionadamente, me cubrirás los ojos y me besarás la nuca, un escalofrío recorrerá mi espalda, tomaré tus manos buscando en ellas detener el tiempo.

Y poco importa lo lejos que nos encontremos a veces, siempre habrá un instante en el que al pensarnos nos acariciaremos.
Y no sé si a esto se le denomina magia, amor o simplemente deseo, la única verdad es que nos sucede, a ratos, a días y con las luces apagadas.