domingo, 28 de diciembre de 2008

En el fin del mundo...

A pocos días de que el año termine, a pocos días de emprender con aliento fresco el año nuevo y mis nuevos sueños, decidí refrescarme en el fin del mundo, calmar mi sed y limpiar mi aura.
Mi fin del mundo está en Bares, en Estaca de Bares, allá donde el Cantábrico se une con el Atlántico y rugen cual fiera enjaulada. El hotel donde me hospedé es un canto a la naturaleza, su nombre Semáforo, su sonido el viento, su olor una chimenea, su sabor la mermelada de arándano salvaje, su tacto el cálido abrazo del mar.

Celebraba con un amigo nuestra "amistad de plata", 25 años de amistad. Recordamos mi amor platónico de los 17, nuestras confidencias a altas horas de la noche, nuestros amores, nuestro vacío de algunos años, nuestro reencuentro, y sobre todo la confianza en lo que hemos alcanzado. Y que mejor que hacerlo allí, en plena naturaleza.


Aquí os dejo una pequeña instantánea del lugar.

Son las vistas desde la buhardilla, cielo y mar unidos, sin límites, despertando el día.

3 comentarios:

benito dijo...

Hermosa foto Gloria, paño gris que contiene la fusión de un eterno beso entre el cristal claro de las aguas y una mirada que irradia amor y poesía en las orilla de la playa. El cielo no es más que el luminoso lazo que las une.
Pero ¿esta en ella el fin del mundo o el inicio de una vida?
¡Cierra los ojos, escucha a Jack Jonson y que tu corazón escriba los versos que piden salir!.
Un beso
PD ¡¡¡algun dia ire a ver ese amanecer pleno de melancolia!

aguaclara dijo...

Parece que la navidad te despierta aun mas tu rica sensibilidad y optimismo ante la vida. El lugar, a la vista de la foto es maravilloso. Suerte
Besitos

manuel_h dijo...

estupendo lugar, y estupenda compañía, por lo que cuentas!

feliz año