lunes, 6 de octubre de 2008

Walking man

Es una sombra blanca entre la frondosa calle Leopoldstraβe que parece difuminarse al caer la tarde.
Walking man es una escultura de Jonathan Borofsky, artista estadounidense que en los años sesenta intentó borrar la frontera entre la realidad y el arte y convertir sus obras en un sueño.
Estamos ante una silueta que domina el aire, que entusiasma si te introduces en su espacio, bien debajo, bien al lado, bien de frente...
En cualquiera de las perspectivas ese Walking man parece querer salir de allí, escuchar los pájaros que anidan en los árboles que custodían la calle, despertar de ese sueño y alcanzar lo que muchos ansiamos, la LIBERTAD plena.

1 comentario:

Estela dijo...

Haaaalaaaa!!!! Pero si es enorme la estatua. Me ha encantado la reflexión.