jueves, 25 de septiembre de 2008

La hora azul...

Hace meses, cuando aún el poemario bajo tus manos estaba creándose, mi amiga Dulcinea me habló de "la hora azul". Me pareció algo precioso, aunque confieso que en aquel momento ignoraba lo que podría indicar esa cromática hora, mas me permití robarle la expresión excusándome (como hago habitualmente desde hace un tiempo) en regalarle un poema (hecho que aún no he realizado).
Y así fue como encendí la citada hora azul justo antes del amanecer, de la mano de Bonezzi, un adolescente prodigio en los 80, reconvertido en compositor de bandas sonoras. En la cubierta de su album "La hora azul", Eric Rohmer comenta que la susodicha no es exactamente una hora sino el minuto de silencio que se escucha antes del alba, el despertar de la naturaleza de puntillas, sigilosamente temeroso.
Y es que en esa hora azul todo parece dejar de respirar.
Os propongo escucharla, disfrutarla mañana, o pasado mañana, o cuando la madrugada os despierte minutos antes, dejad entrar...al silencio azul.

1 comentario:

Estela dijo...

¡Vaya, lo que sabe Dulcinea! Algún escucharé, veré o sentiré la hora o el minuto azul. ¡A veces es tan difícil disfrutar de un instante...!